por administrador | Abr 24, 2017 | Blog ES |
La organización analiza más de un centenar de productos centrándose en la mineralización y cantidad de contaminantes, entre otros detalles
Hay aguas embotelladas para todos los gustos. Pero, ¿qué marca elegir? Algunos se fijan por el sabor, otros por la mineralización, otros por dónde proviene… para añadirla a su cesta de la compra. Ahora la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado un total de 109 marcas analizado la presencia de posibles contaminantes y valorado la información de su etiquetado, entre otros muchos aspectos. Y ha elaborado su ranking.
«Todas las marcas analizadas presentan buena calidad: el gusto y el precio son las categorías en las que se marcan diferencias», detalla la OCU en su informe tras analizar todos los productos resaltando que el 96% del agua envasada que se vende en nuestro país es agua mineral natural, aunque también se comercializa agua de manantial y agua potable preparada. El 4% restante corresponde al agua con gas.
Según su ranking, estas son las veinte aguas embotelladas con mejor resultado tras las conclusiones de la OCU:
1. Fuente Liviana Manantial Serranía 1 (90).
2. Veri Manantial Veri 1 (90).
3. Agua de Beteta Manantial Fuente del Arca (90).
4. Aquadeus Manantian Fuente Arquillo (90).
5. Solán de Cabras Manantial Solán de Cabras (89).
6. Carrefour (Sierra de Segura) Manantial Fuenteblanca (89).
7. Font Vella Manantial Sacalm (89).
8. Agua de Cuevas Manantial Fuente de Cuevas (88).
9. Font del Regàs Manantial Font del Regàs (88).
10. La Despensa Manantial Fuente Arquillo (88).
11. El Corte Inglés Manantial Monte Pinos (87).
12. Hipercor Manantial Monte Pinos (87).
13. Aquabona Manantial Fuen Mayor (87).
14. Fonter Manantial Fonter —con gas— (87).
15. Naturis (Lidl) Manantial Fuente Arquillo (87).
16. El Corte Inglés Manantial Monte Pinos —con gas— (86).
17. Evian Manantial Evian (86)
18. Aquarel Manantial Jaras (85).
19. Sierra Cazorla Manantial Sierra Cazorla (85).
20. Eco + Manantial Fuente Mont Blanc —con gas— (85).
¿Y tú? Qué agua embotellada bebes en Venezuela?
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por administrador | Abr 10, 2017 | Blog ES |
Los agentes químicos que usan los cuerpos de seguridad generan irritación en el sistema respiratorio. El vinagre o la pasta dental solo proveen un alivio temporal, son inefectivos para prevenir los síntomas que produce el gas
Reseña la fuente de El Nacional en su sitio web:
Los gases lacrimógenos, armas químicas no letales, han sido el principal recurso de la Guardia Nacional Bolivariana y de la Policía Nacional Bolivariana para reprimir las tres marchas opositoras que han ocurrido en la última semana.
La exigencia opositora en las protestas es la destitución de los magistrados de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia por haberle quitado las competencias legislativas a la Asamblea Nacional, hecho que ha disparado las alarmas en el país e internacionalmente por la ruptura del orden constitucional. También se exige un cronograma electoral que permita resolver la crisis política. Los dos intentos por llegar a la Defensoría fueron para solicitar al defensor Tarek William Saab que apoyara la remoción de los juristas y, cuando se pretendía llegar al Palacio Legislativo, era para respaldar a los legisladores en la sesión en la que se aprobó sancionarlos.
La GNB y la PNB impidieron llegar a los puntos finales con bombas lacrimógenas, perdigones y ballenas. Inhalar el gas lacrimógeno causa irritación de las fosas nasales y los ojos, lagrimeo, goteo de la nariz y tos; con mayor o menor intensidad de acuerdo con el tipo de químico usado. A pesar de que se emplean distintas sustancias para reducir los síntomas, el agua es la mejor opción para protegerse de ellos.
El neumonólogo Elio Maita indicó que, primeramente, hay que limitar en lo posible la cantidad de gas que se inhala.
“Puede usar mascarilla. Si no tiene, debe usar un trapo o pañuelo húmedo. Con el agua se reduce la porosidad en la tela y hay menos probabilidades de que el gas llegue a la nariz o la boca”, puntualizó el especialista.
En las manifestaciones se ha vuelto una costumbre el uso de vinagre o pasta de dientes para evitar ser afectados por el agente químico. La alergóloga María Cristina Di Prisco señaló que su uso solo disminuye el olor, pero no son un filtro adecuado.
“Eso no previene la irritación, lo que hacen es que se sienta el efecto con menor fuerza en ese momento. Como se tiene un olor fuerte que compensa el otro, puedes tener un alivio temporal”, añadió.
Esperanza García, otorrinolaringóloga, explicó que la irritación por el gas lacrimógeno afecta la mucosa del sistema respiratorio. Se trata del tejido blando que recubre las fosas nasales, la tráquea y los bronquios.
“Lo primero que se hace es lavar la nariz con agua, debido a que se irrita e inflama toda esa parte. Luego se atiende a la persona con medicamentos para descongestionar y en casos graves se usan antibióticos para evitar que termine en una sinusitis infecciosa”, expuso García sobre el tratamiento que se aplica a los afectados.
por administrador | Mar 20, 2017 | Blog ES |
En Venezuela alrededor de 75% de las aguas servidas no son tratadas, con lo cual se genera un importante problema de contaminación de los suelos y las fuentes de agua, además del desperdicio de este vital recurso que pudiera reutilizarse para otros fines.
A las aguas servidas de origen doméstico también se les llama aguas residuales, fecales, cloacales o negras, debido a su coloración oscura.
Los contaminantes que contienen las aguas residuales son diversos, y en su mayoría demandan oxígeno, pues incluyen agentes bacterianos a menudo infecciosos, lo cual favorece el desarrollo de otros organismos. Asimismo, incluyen elementos tóxicos que producen impactos negativos en el ambiente y en todos los seres vivos.
Entre los efectos de la contaminación por aguas servidas figura la eutrofización, que es el crecimiento incontrolado de la vegetación en los cuerpos de agua, debido al excedente en la disponibilidad de nutrientes, acelerando el deterioro de embalses, lagos, lagunas y playas.
Por decisión de las Naciones Unidas, cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, efeméride ambiental que este año está dedicada a destacar la importancia del tratamiento y reuso de las aguas residuales.
Este año, el llamado de la ONU es que los gobiernos del mundo y los organismos internacionales, concentren sus acciones en disminuir el desperdicio del vital líquido, buscando que se pueda reutilizar hasta 80% del agua que malgastamos en nuestras casas, ciudades, industrias y la agricultura.
La meta es aumentar la cantidad de agua que regrese a la naturaleza y que fluye de vuelta a ella, contaminando menos al medio físico, y generando menos enfermedades. Para ello es imprescindible aumentar el número de plantas de tratamiento, así como desarrollar nuevas tecnologías que favorezca la reutilización y reciclaje de los recursos hídricos luego de su uso.
En la actualidad, 1800 millones de personas usan aguas contaminadas para el consumo humano, poniéndolos en riesgo de contraer cólera, disentería, tifus o polio. Expertos de las Naciones Unidas establecen que el agua no potable, y débiles infraestructuras sanitarias, causan alrededor de 842,000 muertes al año.
Aunque las cifras en Venezuela se encuentran desactualizadas, y por ello no son confiables, situaciones como la contaminación del Lago de Valencia y del Lago de Maracaibo, y la degradación de muchos ríos como el Guaire en Caracas, ponen en evidencia el poco interés e inversión del gobierno de Venezuela en el tratamiento de las aguas servidas.
El Día Mundial del Agua es una buena oportunidad para recordar la importancia de este recurso para la vida en el planeta, por lo cual es necesario dedicarle mayor atención, para el beneficio de la presente y futuras generaciones.
Fuente: Globovision
por administrador | Sep 26, 2016 | Blog ES |
En total 2.916 metros de tubería, constituidos por 243 tubos procedentes de España, están siendo desembarcados en el puerto marítimo de Puerto Cabello, estado Carabobo, como parte del material destinado a la culminación de la obra hidráulica Tuy IV para surtir de agua al Distrito Capital, Miranda y Vargas
Esta nueva carga se suma a los 1.416 metros de tubería recibidos el pasado mes de noviembre, para garantizar la continuidad del proceso de instalación de la misma, informó Hidrocapital en un boletín de prensa.
Igualmente señaló que en total son 4,3 kilómetros de longitud de tubería recibidos durante las últimas 3 semanas para la construcción del proyecto Tuy IV, considerado la obra hidráulica más grande de Latinoamérica y contemplado en el Plan de la Patria para profundizar el desarrollo de la nueva geopolítica nacional.
Hidrocapital destacó que el proyecto Tuy IV, iniciado durante la gestión del comandante Hugo Chávez, está siendo impulsado por el presidente Nicolás Maduro Moros, a través del Plan Nacional de Agua, como uno de los objetivos del Gobierno Bolivariano para reforzar el acceso al agua.
Esta obra en plena ejecución contará con 72 kilómetros de tubería de 100 pulgadas de diámetro, de los cuales 35% está totalmente instalado.
También está en construcción una presa de concreto de 84 metros de altura y 240 metros de longitud para generar un embalse de 700 millones de metros cúbicos en el afluente del río Cuira, municipio Acevedo del estado Miranda; y una estación de bombeo capaz de enviar 21 mil litros de agua por segundo.
Fuente: AVN
por administrador | Sep 26, 2016 | Blog ES |
En los grifos de la mayoría de los hogares sale marrón y con mal olor. Entre los meses de mayo y junio se pueden contabilizar aproximadamente 29 denuncias en Twitter por su mala calidad, tanto en la capital como en zonas aledañas.
Inolora, insípida e incolora. Estos tres términos son enseñados en las escuelas como principios básicos al momento de hablar sobre el agua y es lo primero que respondería cualquier venezolano si le pidieran una descripción sobre cómo debe ser. Teóricamente esas características son correctas, pero en la práctica no. La realidad del agua en casi toda Venezuela se describe con una sola palabra: sucia. Pasó a reconocerse por dos elementos: el color con tintes marrones y el olor, principalmente, fétido.
La Real Academia Española desglosa el adjetivo sucio en varios elementos que reflejan la situación hídrica de Venezuela: manchas, impurezas, daño, infección e imperfección. En los últimos seis años el agua ha sido un tema común en el estado Carabobo. Ahí el líquido dejó de ser inoloro, incoloro e insaboro para convertirse en algo parecido al petróleo. Decenas de denuncias sobre el tema se han realizado y mientras no son atendidas por las autoridades oficiales, la situación se ha extendido y llegado a la principal ciudad del país: Caracas.
La búsqueda de las palabras “agua sucia caracas” en la red social Twitter, la forma más importante de hacer denuncias en la actualidad, arroja como resultado la realidad del líquido en la ciudad. Cientos de tuits con quejas de caraqueños y habitantes de zonas aledañas, como Guarenas en el estado Miranda, expresan su inconformidad por recibirla en esas condiciones. Algunos de los tuits son acompañados con imágenes de recipientes teñidos de color marrón y los calificativos putrefacta, sucia, turbia, inmunda y contaminada. Por este motivo, y ante la falta de acción de las autoridades de salud para resolver el problema, han aumentado las infecciones oculares, afecciones en la piel, cuadros gripales, enfermedades parasitarias y afecciones gastrointestinales.
Un “tratamiento” sin resultados
Caracas es surtida de agua potable por varias fuentes, entre las que destacan los embalses Camatagua, en el estado Aragua; La Mariposa, en el estado Miranda; y Lagartijo, también en Miranda. De estos tres, Camatagua tiene mayor capacidad, pero también altos niveles de contaminación.
El agua que está en Camatagua es la que abastece principalmente a Caracas, pero este embalse está siendo contaminado por las aguas del Lago de Valencia. Además de la falta de conciencia de las personas, una de las razones de este daño es el desvío del lago a embalses de agua para el consumo humano, pero lo proveniente del cuerpo de agua se caracteriza por ser líquidos residuales y cloacas.
El ingeniero y ex presidente de Hidrocapital, José María de Viana, afirmó que las aguas contaminadas en Aragua y Carabobo no pueden ser potabilizadas en las distintas plantas que existen en el país por tener un nivel de contaminación elevado.
“Después de que hicieron los trasvases no instalaron las plantas de tratamiento de las aguas. Las aguas que le das a la gente, para que la tome, tienen un problema de salud pública fundamental. Entonces, de todos esos problemas de contaminación, lo más grave es que a través de sus obras, el hombre contaminó las fuentes de agua, que le están entregando a la gente”, dijo en el foro “Servicios Públicos, en emergencia” a principios del mes de mayo.
La afirmación de De Viana es apoyada por el Dr. José Félix Oletta, quien fue ministro de Sanidad hasta el año 1998. Oletta explica que hace cinco años se realizó un estudio de la calidad de agua que se consume en el país, específicamente en la cuenca del Lago de Valencia. Dicha investigación arrojó que existían diferentes factores contaminantes en el líquido como la presencia de metales y materia orgánica, la cual deviene en una contaminación bacteriana.
“Cuando se hace el análisis se ve que el agua no reúne las condiciones y las plantas de potabilización no están diseñadas para eliminar los contaminantes que tiene. El problema es conocido desde hace seis años y no se está resolviendo”, expresó Oletta.
Tales condiciones violentan las leyes nacionales que regulan la calidad del agua. En 1998, Oletta fue el ministro encargado de la publicación de las Normas Sanitarias de Calidad de Agua Potable por orden del presidente Rafael Caldera. La regulación establece los valores máximos que caracterizan la composición del agua y los que representan un riesgo para la salud de los venezolanos.
El artículo 8 de dichas normas indica que el “ente responsable del sistema de abastecimiento de agua potable debe asegurar que esta no contenga microorganismos transmisores o causantes de enfermedades, ni bacterias coliformes termorresistentes (coliformes fecales)”. En la realidad esto no ocurre, pero no es la única violación a las leyes.
“Tenemos una situación muy compleja y el gobierno no está cumpliendo las normas nacionales y no da información. El gobierno está obligado a publicar los resultados químicos y bacteriológicos mes a mes, pero no lo hace. Esto representa un gravísimo problema de salud pública. Las respuestas que están dando son insuficientes”, sostuvo el ex ministro.
Después de varios contactos telefónicos al ente encargado de velar y hacer cumplir las leyes en lo que tiene que ver con la calidad del agua, Hidrológica de Venezuela (Hidroven), para obtener la opinión de su presidenta, la ingeniera Siboney Tineo, no se encontraron respuestas. En una ocasión Tineo aseguró que devolvería la llamada, pero no ocurrió. En otro contacto, un representante de Hidroven señaló que la presidenta de la Casa Matriz del Sector Agua Potable y Saneamiento no podía hablar del tema sin que se solicitara previamente la entrevista al Ministerio de Ecosocialismo y Aguas (Minea).
La respuesta oficial del gobierno es que la potabilidad del agua está 100% garantizada en el país. Esta afirmación fue hecha por Tineo ante la Asamblea Nacional en una comparecencia para discutir sobre el problema del líquido en Venezuela. A pesar de lo dicho por Tineo, en el país no se ha construido un embalse en los últimos 18 años y tampoco se han actualizado las plantas de tratamiento ya existentes.
“Hay una deuda del gobierno en relación con la calidad del agua. Han dejado dañar y deteriorar esas plantas. Están dañadas o inactivas o no están cumpliendo su función. El gobierno no tiene la voluntad de cumplir las leyes, no solo las normas, porque se han hecho dos leyes y no las cumplen. Eso es omisión, negligencia”, aseveró Oletta.
En la Memoria y Cuenta del Ministerio de Ambiente correspondiente al año 2013 se señaló que para la “Rehabilitación de embalses a nivel nacional” se aprobaron 15.710.042 millones de bolívares, de los cuales se utilizaron 8.799.966 millones para cumplir el proyecto en su totalidad.
Mientras que en la Memoria y Cuenta del año siguiente aparecen tres proyectos que tienen que ver con la calidad del agua y la situación de los embalses en Venezuela. El plan llamado “Agua potable y saneamiento en zonas urbanas y rurales” tuvo una inversión de 118.838.461 millones de bolívares para un avance de 33%. Los proyectos “Rehabilitación y optimización de las plantas mayores de potabilización de agua de Venezuela” y “Optimización de la gestión de la calidad del agua en poblaciones mayores a cinco mil habitantes” tuvieron inversiones de 289.838.461 y 252.292.420 millones, respectivamente. Ambas obras culminaron el año con un avance de apenas 3%.
El final de 2014 le dejó al Ministerio de Ambiente los proyectos como tareas pendientes para que en 2015 fueran cumplidas, pero el despacho fue eliminado y nació el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas. Los tres planes recibieron mayores presupuestos e incluyeron avances más significativos. El proyecto de agua potable avanzó 87% con un presupuesto de 98.811.955 millones, mientras que la rehabilitación de las plantas de potabilización tuvo 38% de adelanto con 563.721.905 millones.
A pesar de los trabajos del Minea, la situación actual del agua no se ve reflejada en lo que está puesto sobre papel ni en los millones invertidos para un mejor servicio.
Fuente: El Nacional
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